Reflexiones: La muerte de un hijo   (Para la Mamá de Gabriel)

Reflexiones: La muerte de un hijo  (Para la Mamá de Gabriel)

Reflexiones: La muerte de un hijo 

(Para la Mamá de Gabriel)

 

No puedo dejar de pensar en ti y en toda la gente que estaba a tu alrededor. En tus padres y cómo tú partida rompe el orden natural de la vida.

Desde mi lugar de mamá, pienso en la tuya.

En tu historia con ella. En todos los sueños, proyectos y expectativas que nos imaginamos cuando tenemos un hijo. Y conecto con este último tiempo de tanto dolor y la profunda huella que dejas en su futuro.

Cuando escucho o leo comentarios en relación a tu muerte, sigo pensando en tu mamá. Y me pregunto: ¿qué puedo hacer por ella?¿ Cómo respetar tanto dolor, tanta tristeza?.¿Cómo acompañarla desde la distancia, desde el respeto?.

Porque vivir la pérdida de un hijo es el dolor más triste al que un ser humano está expuesto. Y pienso en ella, pienso en su dolor.

Sólo deseo acompañarla, no me permito opinar, ni juzgar, sólo pienso y deseo en que cada día ella pueda encontrar un algo, un rayo de luz, un movimiento de las olas que le permita seguir viviendo, respirando.

Que pueda tener un motivo que le permita la esperanza de algún momento encontrarse contigo.

Escuchado tantos comentarios sobre la responsabilidad y la culpa. Pero muy poco sobre el amor de una madre hacia su hijo. Tú me has transmitido la fuerza y la entereza. No te rendiste nunca aunque eso te llevara a confirmar tan triste desenlace.

Me quedo con el amor que has transmitido, con toda esa fuerza de mamá, con esa angustia que reflejaba tus ojos, tu cansancio y con el deseo de recordar a tu hijo desde el amor. Seré respetuosa de tu dolor, dejaré que el tiempo te permita volver a conectar con la vida, te dejaré en silencio con sus recuerdos porque es necesario para que puedas elaborar tu duelo.

Querida mamá me despido de tí, de alguna manera también me despido de mi tristeza y de muchas mamás que conectamos con tu dolor. Espero y deseo que la vida en un instante se vuelva amable contigo y te permita una pequeña ilusión, aquella esperanza que está en lo más profundo de nuestros corazones que late sólo por deseo de volver a verte.

¿Conflictos en casa?

¿Conflictos en casa?

Pautas para el manejo de situaciones conflictivas con los niños, desde la inteligencia Emocional
Si hay algo que caracterice a las familias es la dificultad para trabajar pautas que nos ayuden a manejar las situaciones conflictivas.
Hoy a modo de receta elaboramos una serie de pasos para lograr mejorar el clima de convivencia y comunicación ante los problemas. Te presento  una herramienta útil y practica
La tecnica NEMO, sí como la peíicula
Paso 1: NOMBRE: debemos de dirigirnos al niño por su nombre. “Ultimamente Maria…”
Paso 2: EMOCION  “Me he sentido muy triste “
Paso 3: MOTIVO: “Estamos discutiendo un montón, gritamos y no hay respeto” 
Paso 4: OBJETIVO:“Me gustaría que llegáramos a un acuerdo, ¿qué te parece? Hacemos una lista de cómo mejorar la situación: pasar mas tiempo juntas”.
Con el método NEMO logramos simplificar en 4 pasos el manejo de los conflictos.
Cuando una familia está atrapada en el conflicto es probable que estemos reforzando la idea del malestar atacando, como una defensa, “Maria eres tonta”, no hablamos desde el sentimiento propio sino desde nuestra parte dolida y nos defendemos con ofensivas. El conflicto sigue aumentando, porque no trabajamos sobre las soluciones. Es muy importante establecer empatía con la otra persona, principalmente si son nuestros hijos, ello no tiene el bagaje de experiencia, somos nosotros los modelos de aprendizajes. Tenemos que facilitar el dialogo y el acompañamiento, plantear una serie de estrategias para lograr el objetivo. “mejorar la comunicación con Maria”.
Maria estaba pensando que hace días no pasamos una tarde de chica,  te parece que hoy podamos compartir un momento tu y yo y hablamos de las cosas que nos pasan” Maria Sonríe
Cuando ponemos el foco de atención en lo que resulta útil, amable, todos ganamos, damos un paso más en la mejora del clima familiar, con inteligencia.

 

 

Y como dice NEMO: “Sigue nadando, sigue nadando”.

 

Celebrar el día del Padre… o no.

Celebrar el día del Padre… o no.

¿Por qué no celebrar el día del Padre?

Hace unos días me llegó un articulo que hablaba sobre la solicitud de la Federación de AMPAS para sustituir el día del Padre de los colegios incidiendo en las repercusiones negativas que tiene sobre algunos menores que no proceden de hogares donde existe un rol masculino.

Los datos hablan de que el 20% de los menores  no responden al modelo tradicional de familia (hogar compuesto por papá y mamá; familias monoparentales, reconstituidas, etc.) indican que la realidad familiar llega a las aulas.

Durante años el único modelo imperante ha sido el del padre (en la mayoría de los casos ausente de las responsabilidades de los procesos de la crianza). En la actualidad, presenciamos la diversidad en los modelos y roles familiares.

La paternidad forma parte de un proceso de aprendizaje. Y, por suerte, siempre estamos aprendiendo. Porque a ser padre se aprende, te enseñan tus hijos y tu compañera de vida.

El compromiso y la participación del nuevo varón en la crianza de los hijos.

Hacia un padre maternal. Nos encontramos con un nuevo modelo de parentalidad masculina. Teniendo en cuenta que la educación no es una tarea fácil, observamos con atención y agrado el papel del padre en la educación en casa en el siglo XXI. Asistimos cada vez más hombres a Escuelas de Padres, a charlas de expertos, a cursos y seminarios sobre crianza respetuosa y modelos educativos alternativos.

El contacto físico paternal con los hijos varía según el género, masculino o femenino no son igualmente acariciados por miedo a que el afecto debilite el carácter. Necesidades afectivas de hombres y mujeres, las fuentes dadoras de amor. Lo que realmente importa para el desarrollo psicológico del niño es la presencia afectiva. Más allá del castigo y la sanción, existe otro modelo de autoridad paterna que no tiene nada que ver con ese modelo patriarcal, que se aleja para acercarnos afectuosamente y con respeto, cuidando de la relación y comprendiendo qué está en juego

Los padres maternales somos tiernos, cariñosos, sensibles y compasivos, intervenimos activamente en los procesos educativos de nuestros hijos. Los buenos padres nos hacemos notar, hacemos ruido. Nuestros hijos nos respetan por el calor de los afectos, por la experiencia que construimos junto con ellos.

Lo que de verdad me importa como padre es disfrutar de la experiencia de una paternidad afectuosa, próxima, comprometida y de calidad. Cuando el cansancio se transforma en regocijo. Llegar a casa después de un día agotador donde he escuchado numerosos problemas de otras personas, oír los gritos de mis pequeñas “papá, papá” es como un chute de energía. La importancia del cambio de chip al entrar en casa, activar el “modo padre”, dejar fuera el cansancio, los problemas de otros.

Los hombres que disfrutamos sanamente de la experiencia de la paternidad sin involucrar a nuestra pareja de forma patológica. Cuando los varones somos maduros y equilibrados, las posibilidades que se abren con cada embarazo nos acercan y vinculan de manera sana y definitoria a nuestra pareja, marcando una diferencia cualitativa.

Tener un hijo es una decisión y no un accidente. Es una de las decisiones con más consecuencias y de mayor alcance que pueda existir, y por lo tanto es la decisión más transformadora y generadora de tensiones a la que uno pueda enfrentarse en el transcurso de su vida.

El fracaso de una relación es con frecuencia un fracaso en la comunicación

En nuestra época, los hijos son, ante todo y fundamentalmente, un objeto de consumo emocional

El hecho de que alguien plantee eliminar el día del padre o de la madre del calendario escolar puede servir para abrir el bote de la discusión, no para descalificar en la conversación de lo que es bueno para una infancia afectiva y plena, no para malinterpretar malintencionadamente una opinión al respecto.

Entrar en el debate, en la discusión implica aceptar que múltiples realidades conviven, no existe una mejor que otra, no hay una posición de superioridad. La mirada de discriminicación positiva al respecto inhibe la realidad de la afectividad masculina, que es lo que realmente debería estimularse y celebrarse en esta fecha.

Eliminar estos hitos del calendario, invisibilidad el papel en positivo de muchos agentes que estamos cambiando la realidad patriarcal en silencio y poco a poco. Rechazar esta posibilidad de pensamiento auto perpetua el modelo patriarcal y retroalimenta el discurso polarizado.

En la era de la globalización, el ideal y las políticas de esa humanidad compartida, no debe dejar de lado las realidades que suman. Si desarmamos las estructuras de autoridad, desgarrando los lazos sociales… acabaremos por borrar la propia razón de ser de los hombres, su verdadero propósito afectivo.

Jesús Mollá

Jesús Mollá

Psicólogo Especialista en Coaching (PEC©) Terapeuta Familiar Sistémico

La aproximación terapéutica centrada en las soluciones y la terapia breve me ha dado la posibilidad de hallar respuestas en las excepciones, alejando el foco de los problemas y acercando a los actores principales de la consulta, los clientes, a una mirada facilitadora del cambio si son capaces de reconocer las cosas que saben hacer y si son capaces de reconocer en ellos y en su entorno toda la potencia que  poseen.